EAI

UNIVERSIDAD ICESI / FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS SOCIALES / DEPARTAMENTO DE ESPAÑOL

Comunicación Oral y Escrita II Grupo No.:27 / Profesora: Andrea RODRÍGUEZ M.

Estudiante: H. Felipe Piedrahíta Y. – Código: 12111013

Fecha de entrega: martes 13 de noviembre del 2012

 

EAI

 

Icesi y su misión frente a la construcción de un mundo mejor

¿Cuál es la característica que describe a los Icesistas? Probablemente la mayoría de personas estarán de acuerdo en afirmar que el adjetivo de “estudiosos y trasnochados ojerosos”, es un juicio de valor que se aproxima mucho a la realidad de la mayoría de esta comunidad universitaria. Para comprobarlo no es más que recorrer los pasillos del campus universitario y observar la cantidad de personas estudiando mientras caminan al salón de clase, bajo un árbol, en bibliotecas, mientras almuerzan o realizan otra actividad; al parecer el tiempo no rinde demasiado, de tal manera que deben adaptarse al “multi-tasking”, y aprender a estudiar mientras viven o mejor dicho, a  vivir mientras estudian. Otra forma incluso más sencilla de evidenciar este fenómeno, que tiene sus raíces en el tan criticado “aprendizaje activo” , es a través de las redes sociales, que constituyen una ventana de expresión para los estudiantes que buscan liberación a través del mundo virtualmente-social, que en otras palabras son la mayoría de adolescentes y adultos jóvenes universitarios; la pagina de memes, las imágenes en blackberry, iphone y demás, caricaturizan esta realidad, llaman a los de Icesi Zombis y personas sin vida social, hacen alusión a un estilo de vida monótono donde el estudio se convierte en el oxigeno diario, del cual, no se puede prescindir.

Estas evidencias nos muestran a través de estas exageraciones, una problemática palpable y preocupante que viven la mayoría de los estudiantes de la universidad Icesi, una carga académica bastante fuerte que ha llegado a desestabilizar el equilibrio de las distintas esferas de la persona, tales como la salud, la vida social y el ámbito personal; de las cuales la salud es el eje central del proyecto de investigación realizado, debido a la repercusión que este área tiene  frente a las otras. Es por ende importante conocer que las principales consecuencias de un estilo de vida universitario demandante son alteraciones negativas en el sistema inmunológico, detrimento de la habilidad mental y malnutrición. Consecuencias que pueden prevenirse proveyendo información sobre las implicaciones de ciertos hábitos cotidianos y la integración imperativa de los estudiantes a actividades deportivas, asumido desde un plan de bienestar para el estudiante por parte de la universidad, con el fin de romper creencias sobre hábitos de estudio, que desmejoran la calidad de vida del universitario promedio.

Una de las principales problemáticas mencionadas anteriormente es la falencia de descanso apropiado que la mayoría de los universitarios presenta.  Existe la evidente y popular costumbre de realizar la mayoría de trabajos, proyectos y estudios durante las horas de la noche. Según la encuesta realizada en la bitácora virtual[1], la mayoría de estudiantes culpa la carga académica (es decir la cantidad de trabajos y deberes asignados por la universidad) como el factor que genera la falta de tiempo para descansar propiciamente. El sueño es una actividad (dado a los procesos que en el ocurren)  necesaria para el desarrollo de la actividad cerebral, tal como menciona Fabio A. García[2], en su estudio “el sueño como fenómeno biológico”, “la privación de sueño afecta más a los procesos cognoscitivos como: memoria, aprendizaje, atención, etc., que al funcionamiento del cuerpo.”(1999); esto es debido a que durante esta actividad, las neuronas se regeneran y se depura al cerebro de conocimientos y memoria indeseados.  

Por esto mismo observamos cómo se consolida así, un sistema circular, en donde la cantidad de tareas ocasiona el dormir menos, consecuentemente la baja actividad cerebral que se genera conlleva al aprendizaje lento y por consiguiente, se le es más difícil a la persona realizar sus deberes en un tiempo corto, lo cual causa que cada vez se tenga menos tiempo para descansar y así ocasionando en algunos casos, un detrimento agravante de la salud en general. Como solución a este problema es necesario darle a conocer a la población estudiantil, a través de talleres y conferencias que integren la temática de salud  y hábitos de estudio, de esta realidad, ya que es ignorado por muchos los efectos de la falta de sueño en el rendimiento académico, buscando por consiguiente, romper con el hábito de “seguir derecho” y con la creencia de que este es el mejor método para lograr ser eficiente y cumplir con todos los requerimientos académicos.

Otro problema que deteriora la salud en la mayoría de los estudiantes, es el stress. Este elemento que surge como respuesta al sentimiento de impotencia que se genera frente a la falta de control de una persona en relación a algún acontecimiento, es un enemigo que desestabiliza completamente el equilibrio biológico de un individuo. Un universitario promedio se enfrenta ante una vida demandante compuesta por 3 áreas principales: estudio, vida social y el área personal. Cada una de estas exige una inversión de tiempo de calidad, pues cada una es un componente indispensable del desarrollo normal de una persona a lo largo de su vida; sin embargo cuando una tiende a ejercer una presión considerablemente mayor en comparación con las otras, como sucede en este caso con el ámbito académico, se empiezan a presentar situaciones que requieren de tiempo excesivo para su realización y por ende, dificultan la movilidad efectiva de la persona en las otras áreas, las cuales empiezan a desequilibrarse. Aquí el stress comienza a desestabilizar en algunas personas sus hábitos alimenticios, los lleva a consumir de más, a ingerir bebidas energizántes que son perjudiciales para el sistema digestivo, a comer comida rápida y altamente procesada, lo cual disminuye la actividad cerebral, y en otros casos induce a la persona a dejar de comer completamente. Se debilita consecuentemente el sistema inmunológico, generando que enfermedades como la gripa empiecen a hacerse más frecuentes y el resultado, irónicamente, es lo contrario a lo que se pretendía: cumplir con los deberes universitarios; ya que a raíz de las consecuencias del stress se ven imposibilitados física y mentalmente para realizarlos de manera apropiada.

La solución más propicia y posible para este problema, teniendo en cuenta la dificultad de cambiar completamente el sistema educativo de la universidad, es implementar para todos los estudiantes, charlas sobre el manejo del tiempo, las cuales actualmente según bienestar universitario, solo se proporcionan para becados y personas en dificultad académica. Sin embargo al ser la mayoría de estudiantes los que poseen problemas de esta índole, dichas charlas deberían darse de manera imprescindible a todos los estudiantes, pues tienden a ofrecer tips y métodos de estudio que ayudan a optimizar  el tiempo que se dedica a alguna diligencia académica a fin de lograr  disponer espacio para otras actividades; sería igualmente apropiado que se explicaran en ellas, los beneficios para la actividad cerebral de una dieta apropiada.

Otra consecuencia de la carga académica demandante, es el estilo de vida sedentario que muchos tienden a desarrollar. Según la encuesta mencionada anteriormente, los estudiantes consideran que la universidad consume el 80% de su tiempo, dejándoles el 20% para repartirse entre una gran cantidad de actividades, entre las cuales están los compromisos sociales, familiares, amorosos, los intereses personales, los hobbies, etc. Sin embargo este 20% no es suficiente para desarrollar cada una de estas actividades necesarias de una manera plena. Dentro de estas, el deporte es un ámbito de nuestra vida, que debe formar parte de la rutina diaria. Como menciona Jorge Enrique Bautista[3] en su tesis “muévete contra el sedentarismo”, “una persona sedentaria, tiene dos veces más riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular, diabetes
de tipo II, obesidad, cáncer de colon, de próstata y de seno,
hipertensión arterial, osteoporosis, depresión y hasta ansiedad.”(2007).
El deporto no es solo beneficiosos para los músculos, el cuerpo y el corazón. La salud mental es también un aspecto favorecido por los consecuencias que conlleva el ejercicio físico, el distraerse, el salir de la rutina, el enfrentarse a la adrenalina de la victoria, el oxigeno que se estimula en el cuerpo, y las competencias que se desarrollan como el trabajo en equipo (socialización) y la responsabilidad (adopción de hábitos necesarios para rendir adecuadamente en el deporte). Por lo cual es preocupante la problemática frente a la carencia de tiempo que poseen la mayoría de estudiantes, como para involucrarse de manera estable en alguna actividad deportiva ofrecida por bienestar; por lo cual, podría considerarse la vinculación prácticamente imperiosa de los estudiantes, por parte de la universidad, a actividades que requieran ejercicio físico y dispersen la mente, tal como se realiza en otras universidades. Es decir, podría considerarse incluir dentro del pensum académico de los 2 primeros semestres (periodo en que aun los estudiantes se están adaptando al ritmo académico y están encontrando su método de estudio) de todas las carreras, un deporte o actividad física que los estudiantes deban cumplir y que otorgue créditos y beneficios dentro de la vida universitaria.

Como consecuencia de un cuerpo y una mente saludable, podría esperarse un mayor rendimiento en lo referente al estudio.

 

Puede observarse que la mayoría de respuestas y soluciones a los problemas ocasionados por el peso de la carga académica, buscan abordarse a través de la universidad y más específicamente a través del apoyo que ofrece bienestar universitario para el desarrollo integral de los estudiantes Icesistas. Como se plantea, las charlas, los talleres informativos y los programas deportivos, son soluciones que le atañen a la universidad, el papel de “gestor de cambio en la vida de los estudiantes”. Sin embargo, es de tener en cuenta el contexto social de la época en la que nos encontramos: los jóvenes de hoy en día se caracterizan por tener un mayor control y autonomía en relación a la toma de decisiones y al estilo de vida que adoptan. Frente a esto, podría considerarse que el único factor capas de efectuar el cambio, es la mentalidad de la persona, la forma en que su personalidad y su pensamiento han sido forjados; por esto mismo si muchos no se sienten a gusto practicando deporte, comiendo más saludable o madrugando para estudiar envés de trasnochar, es muy difícil que logren un cambio direccionado a la protección de su salud y consecuentemente al mejoramiento de su rendimiento académico. No obstante es de considerar que la universidad es definida como un organismo que vela por la formación integral de cada estudiante que se vincula a ella, tal como específica Icesi[4], sus valores centrales son:  Reconocimiento de la dignidad de toda persona, pasión por el aprendizaje y Compromiso con el bienestar de la sociedad. En otras palabras es la universidad responsable en igual medida de forjar el carácter de sus estudiantes, direccionado a las creencias de bienestar social que consideran importantes dentro de sus estándares. Así pues, que se proporcionen medidas que faciliten la concientización de los estudiantes frente al desarrollo de hábitos alimenticios, deportivos y de descanso, a fin de que haya progreso , tanto en el ámbito académico como en la salud de estos mismos; es algo que moldea o al menos proporciona una alternativa de cambio, que los estudiantes pueden interiorizar y empezar a aplicar en la cotidianidad, especialmente frente a los métodos de estudio que poseen, encontrando así, un equilibrio entre su salud y la universidad.

Finalmente, basándonos en el ensayo realizado por Nathaly Berrio García[5] Y Rodrigo Mazo Zea[6]: “El estrés Académico”, donde se menciona que “El modelo sistémico cognoscitivista del estrés académico, se explica como una serie de procesos valorativos ante estímulos estresores del entorno, que tienen el objetivo de lograr un equilibrio sistémico de la relación persona-entorno” (2011:80). Podría considerarse que la problemática frente a la carga académica demandante, tiene sus raíces en la importancia o el juicio de valor que la mayoría de los estudiantes poseen sobre este ámbito; que con base en lo observado, es de relevancia frente  a su desarrollo como personas y su seguridad para un futro estable. Por esto mismo tienden a otorgarle a esta actividad la mayor parte de su energía, tiempo y dedicación; lo que genera como se ha planteado, una gama de consecuencias perjudiciales tanto para la salud, como para el desarrollo integro de cada quien. Consecuentemente la universidad debe hacerse responsable en relación a la construcción de una cultura Icesista, donde el estudio sea una actividad de vital importancia y parte de la iniciativa personal, pero que igualmente permita la realización de la persona en áreas de su interés. Una vez más basándonos en la Misión de esta universidad[7], si su deseo es construir un mundo mejor en base al conocimiento, es por consiguiente de vital importancia que conozca la realidad objetiva de la mayoría de sus estudiantes, que, tienden en su mayoría, a verse perjudicados por la carga académica y la falta de herramientas otorgadas para hacerle frente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Referencia bibliográfica:

  1. Berrío García, Nathaly;  Mazo Zea, Rodrigo (2011); “Estrés académico”. En: Aprendeenlinea.udea.edu.co. Recuperado el 11 de Noviembre de 2012, en http://aprendeenlinea.udea.edu.co/revistas/index.php/psicologia/article/viewFile/11369/10646.
  2. Correa Bautista, Jorge Enrique (2007). “Muévase contra el sedentarismo”. En: pagina interactiva de la Universidad del rosario. Recuperado el 19 de septiembre de 2012, en http://www.urosario.edu.co/urosario_files/b3/b3484f79-2d29-4701-a4c0-55c444490e23.pdf.
  3. García-García, Fabio A. (1999); “El sueño como fenómeno biológico”. En: Tripod Bioclub. Recuperado el 10 de Noviembre de 2012, en http://bioclub.tripod.com/pag7001.htm.
  4. Universidad Icesi (2012); “la misión y visión de futuro 2022”. En: Pagina interactiva de la universidad Icesi.  Recuperado el 10 de Noviembre de 2012, en https://www.icesi.edu.co/mision_vision_futuro_2022.php.

 


[2] Fabio A. García-García, PhD en la facultad de medicina, Departamento de Fisiología, UNAM y college of  veterinary Medicine.

[3] Jorge Enrique Correa Bautista. Grupo de Investigación en Actividad Física y Desarrollo Humano; licenciado en la Facultad de Rehabilitación y Desarrollo Humano de la Universidad del Rosario.

[5] Psicóloga Universidad de Antioquia, Aprendiz Especialización en Gestión de Proyectos SENA. Correo electrónico: nabega007@hotmail.com

[6] Psicólogo, Especialista en Terapia Cognitiva. Correo electrónico: mazorodrigo@yahoo.com

[7] Misión Icesi: “Aprendemos a conocer y actuar para construir un mundo mejor” 

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